Teatro Alameda Málaga

Del Blog

10 supersticiones del mundo del teatro

En el mundo del espectáculo, desde el antiguo teatro español, ha habido y hay hoy en día una gran cantidad de creencias y supersticiones sobre lo que trae buena suerte y lo que es mejor evitar si no quieres llamar a la puerta de la mala suerte. Os explicamos las 10 creencias más conocidas del ámbito teatral.

 

  1. Prohibido desear suerte a un artista 

Desear suerte a un actor equivale a mala suerte. Hay dos alternativas para sustituir los buenos deseos sin provocar ninguna maldición: “Rómpete una pierna” o “Mucha mierda”.

La primera expresión surgió en el siglo XIX cuando después de una buena actuación el público arrojaba monedas al escenario y los actores se arrodillaban para recogerlas. Por otro lado, la segunda expresión se refiere a los excrementos de los caballos de los carruajes que llevaban a los espectadores al teatro. Por tanto, cuanta más “mierda” hubiese cerca del teatro, mayor éxito habría tenido la obra.

 

 

  1. El color amarillo trae mala suerte

Nadie quiere ver el color amarillo en escena, incluso hay quien considera impropio que la audiencia vaya vestida de ese color. El amarillo es un color maldito desde que el dramaturgo Molière murió tras el estreno de su obra “El enfermo imaginario” en la que iba vestido de color amarillo.

  

 

 

  1. No a los espejos

En el teatro los espejos equivalen a siete años de maldición, tanto si se rompen como si no. Dejando a un lado las supersticiones, un espejo encima de un escenario puede presentar problemas técnicos con las luces, se puede romper o distraer a los actores.

 

 

 

  1. Nada de regalar claveles

En el siglo XIX, los teatros contrataban interpretes por temporada. Si un actor recibía un ramo de rosas significaba que le renovarían el contrato. Si por el contrario recibía un ramo de claveles, significaba que estaba despedido. En definitiva, si tienes pensado regalarle flores a algún actor, ¡olvídate de los claveles!

 

 

 

  1. No a la oscuridad absoluta

En escena siempre debe haber, como mínimo, una luz encendida, por muy tenue que sea. No hay que dejar nunca el escenario completamente a oscuras. Se considera que la oscuridad absoluta atrae a los fantasmas y para ahuyentarlos es necesario que haya una luz que permanezca siempre encendida. El motivo son las numerosas historias sobre fantasmas que rodean al mundo de la escena, como por ejemplo, “El fantasma de la Ópera”.

 

 

 

  1. Aléjate de las plumas de pavo real

Los dibujos y figuras de las plumas del pavo real significan mal de ojo debido a que recuerdan a un ojo diabólico. A lo largo de los años, en el mundo del teatro han ocurrido muchos accidentes y justo después de que sucedieran, se habían encontrado plumas de pavo real como evidencia del mal de ojo.

 

 

 

  1. Prohibido tejer lana

Es de mal agüero que un actor teja lana en su camerino durante los tiempos muertos mientras espera salir a escena, ya que eso significaría mala suerte para todo el elenco y por tanto, fracaso en el estreno.

 

 

 

  1. Prohibido silbar en escena

Un actor nunca debe silbar en escena si quiere alejarse de la mala suerte. La tradición exige que quien silbe sea despedido. En la época en la que no había otra forma de comunicación que la voz, los técnicos trasladaban las órdenes del director mediante silbidos y si una persona ajena a ellos silbaba, podía provocar un desastre en escena.

 

 

 

  1. El ensayo general está para equivocarse

Un ensayo general sin ninguna equivocación equivale a un fracaso en el estreno. Si esto ocurre durante el ensayo, el actor que interpreta el último párrafo de la obra no deberá pronunciarlo para evitar así el mal fario. Por el contrario, se considera que encontrar fallos a lo largo del ensayo es indicativo de éxito en el estreno.

  

 

 

  1. Los ancianos traen buena suerte

Si un anciano es el primer espectador que saca su entrada en la taquilla del teatro el día del estreno, es señal de muchas representaciones.

 

 

 

 

Facebooktwitterlinkedin